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El cementerio de Río Tercero forma parte de una investigación que busca documentar, preservar y poner en valor el patrimonio de Córdoba a través de sus cementerios históricos. La iniciativa es encabezada por la arqueóloga riotercerense Gisele Ragout y la licenciada en Turismo Marina Perassi, quienes desarrollan una guía dedicada a relevar el valor histórico, arquitectónico, antropológico y cultural de estos espacios en distintas localidades de la provincia.

Se trata de un proyecto privado y sin fines de lucro que ya reúne información de más de 30 cementerios cordobeses y continúa abierto a la incorporación de nuevos aportes e investigaciones provenientes de ciudades y pueblos de toda la provincia.

La propuesta busca registrar estos espacios desde una perspectiva patrimonial, promoviendo que cada comunidad pueda reconocer y valorar su propia identidad. Según explicó Ragout, los cementerios constituyen un reflejo de la sociedad que los construyó y representan una fuente de información sobre la evolución de cada localidad.

El trabajo de investigación no contempla excavaciones debido al carácter sagrado de estos lugares. En cambio, se basa en el análisis de archivos históricos, actas de defunción, registros eclesiásticos, documentación pública, testimonios orales y el estudio de lápidas, esculturas, panteones y otras estructuras funerarias.

La investigación también permitió identificar diferencias entre los cementerios urbanos y rurales de Córdoba. Mientras que en las ciudades predominan las construcciones superpuestas por la utilización intensiva del espacio, en muchas localidades rurales los cementerios conservan mayores dimensiones y un mejor estado de preservación gracias al cuidado permanente de sus comunidades.

Otro de los aspectos documentados es la influencia que dejaron las corrientes inmigratorias, especialmente italianas y españolas, en la arquitectura funeraria cordobesa, además de las transformaciones sociales y económicas que pueden observarse a través de las construcciones y monumentos de cada época.

 




La historia del cementerio de Río Tercero

En el caso del cementerio de Río Tercero, la investigación rescata episodios y personajes que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.

Uno de los sitios destacados es el panteón que recuerda la tragedia ocurrida en 1919, cuando un ciclón sorprendió un velorio y provocó la muerte de cuatro personas. El monumento permanece como testimonio de uno de los hechos más trágicos de la historia local y forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.

 

Cementerio Municipal de Río Tercero. Allí descansan los abuelos del exgobernador Eduardo César Angeloz, oriundo de esta ciudad.



El relevamiento también documenta la presencia de los llamados "santitos", personas que, por el cariño y reconocimiento de la comunidad, continúan siendo objeto de devoción popular después de su fallecimiento.

En Río Tercero, uno de los casos más representativos es el del Padre Bernard, cuya tumba sigue siendo visitada por fieles que dejan ofrendas, agradecimientos y pedidos, convirtiéndose en uno de los espacios de mayor significado espiritual dentro del cementerio local.

Para las investigadoras, estos elementos demuestran que los cementerios no solo conservan restos materiales, sino también historias, creencias, tradiciones y expresiones de la identidad de cada comunidad, razón por la cual consideran que deben ser preservados como parte del patrimonio cultural de Córdoba.


 

El proyecto también apunta a fortalecer la conservación de estos espacios mediante su conocimiento y puesta en valor, favoreciendo su preservación y ayudando a prevenir hechos de vandalismo o deterioro.

La convocatoria continúa abierta para sumar información de otros cementerios patrimoniales de Córdoba, con el objetivo de ampliar el registro y seguir recuperando parte de la historia de las comunidades cordobesas a través de uno de sus patrimonios menos conocidos y más representativos.

Autor: admin