Escuchar artículo

En las últimas horas se confirmó el fallecimiento de uno de los internos que había resultado con quemaduras de gravedad durante un incendio ocurrido en diciembre en la cárcel de Villa María. El hombre, cuya identidad no fue difundida oficialmente, murió el domingo 4 de enero en el Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba, donde permanecía internado desde el episodio.

El deceso fue confirmado este martes por el juez de Ejecución Penal, Arturo Ferreyra. El incidente se había producido el viernes 26 de diciembre de 2025 en el complejo carcelario ubicado en barrio Belgrano, cuando, según la información judicial, el interno y otro recluso iniciaron de manera intencional un foco ígneo dentro de una celda de contención, como medida de protesta.

De acuerdo a los datos incorporados al expediente, ambos detenidos exigían el traslado inmediato a otra unidad. Ante la negativa y su rechazo a ser alojados en pabellones comunes, fueron derivados a un box de aislamiento temporal, un espacio de uso administrativo con infraestructura mínima. Allí se habría iniciado el fuego, alimentado por colchones, lo que provocó quemaduras en el 45% del cuerpo del interno fallecido, obligando a su traslado de urgencia a la capital provincial.

El otro recluso involucrado sufrió lesiones de menor gravedad, fue asistido en el Hospital Regional Pasteur de Villa María y posteriormente regresó al penal bajo control sanitario.

Con este caso, ya son tres las personas que murieron en pocas semanas como consecuencia de incendios ocurridos en establecimientos del Servicio Penitenciario de Córdoba. Las otras dos víctimas fueron Agostina Guadalupe Pedraza, de 24 años, y María Flavia Ramallo, de 33, quienes fallecieron tras un incendio registrado en la Cárcel de Mujeres del Complejo Penitenciario de Bouwer, durante la madrugada del sábado 20 de diciembre.

Las muertes de ambas mujeres son investigadas por la Fiscalía de Distrito 1 Turno 3 de Córdoba, a cargo de José Mana. Los primeros peritajes de la Dirección Bomberos de la Provincia determinaron que el fuego fue provocado por una “llama libre”, descartando de manera concluyente hipótesis vinculadas a una fuga de gas o a un cortocircuito. La principal línea investigativa apunta a la quema intencional de colchones como parte de una protesta interna.

 

 

En paralelo, el sistema penitenciario provincial volvió a quedar bajo la lupa tras la muerte de Marcos Alarcón, un interno de 25 años que fue apuñalado el 29 de diciembre en el penal MD1 de Bouwer. El joven cumplía una condena de tres años por una causa de violencia familiar y, según relataron sus familiares, había solicitado un cambio de pabellón por amenazas previas, pedido que no habría sido atendido.

Alarcón fue trasladado al Hospital de Urgencias con una herida de arma blanca en el pecho y falleció tras confirmarse una puñalada en el corazón. La familia denunció falta de información oficial y reclamó explicaciones a las autoridades provinciales, mientras que este lunes se realizó una manifestación en la avenida Fuerza Aérea para exigir esclarecimiento del hecho.

Los episodios recientes se producen en un contexto de reiterados cuestionamientos sobre las condiciones de detención, la sobrepoblación carcelaria y las demoras en obras de infraestructura previstas para el sistema penitenciario de Córdoba, que dependen de la órbita del Gobierno provincial. Las investigaciones judiciales continúan en curso para determinar responsabilidades penales y administrativas en cada uno de los casos.

Autor: admin